Si tu calentador no calienta el agua, no estás solo: es una de las averías más comunes en cualquier casa. Te metes en la ducha y el agua sale fría, o caliente un momento y luego helada, o directamente no hace nada. La buena noticia es que en la mayoría de los casos tiene arreglo sencillo y barato si sabes identificar la causa. Aquí repasamos las 8 más habituales, de la más frecuente a la menos, para que sepas por dónde empezar.
Antes de nada: descarta lo obvio
Antes de pensar en una avería, comprueba tres cosas que causan más llamadas de «está roto» de las que parece: que la llave de paso del gas esté abierta del todo, que haya presión de agua suficiente (abre un grifo y comprueba), y si tu modelo lleva pilas para el encendido, que no estén agotadas. Resuelto esto, si el problema persiste, sigue leyendo.
1. No sale agua caliente en absoluto, la llama nunca prende
Es la avería más común de todas. El culpable casi siempre es el microinterruptor, la pieza que detecta que ha empezado a circular agua y da la orden de encender la llama. Con el uso se desgasta y deja de hacer contacto. Es una pieza barata y relativamente fácil de sustituir.
Si el microinterruptor está bien, el siguiente sospechoso es la electroválvula de gas, que puede quedarse pegada y no dejar pasar el gas aunque el resto del sistema funcione.
2. El agua sale caliente y de repente se enfría de golpe
Este patrón suele apuntar al hidrogenerador de turbina, la pieza que genera la electricidad necesaria para mantener la llama encendida mientras hay flujo de agua. Si empieza a fallar, el calentador «pierde la señal» de que sigue habiendo agua circulando y apaga la llama de golpe, aunque el agua siga saliendo.
3. El agua nunca llega a calentar del todo, siempre sale tibia
Aquí el sospechoso habitual es la cal acumulada dentro del cuerpo de agua, sobre todo si vives en zona de agua dura. La cal reduce el paso del agua por el intercambiador y limita cuánto puede calentarse. También puede ser el limitador de temperatura, que corta la llama antes de tiempo por seguridad si detecta (erróneamente) un sobrecalentamiento.
4. Se enciende y se apaga solo, la llama se corta a los pocos segundos
Casi siempre es el termopar o el dispositivo de control de tiro (que vigila que los humos salgan correctamente). Son piezas de seguridad: si detectan cualquier anomalía, cortan el gas automáticamente para evitar riesgos. Con el tiempo se ensucian o se desgastan y empiezan a «saltar» sin motivo real.
5. Hace ruido raro o da un golpe al encender
Un pequeño «puf» o golpe seco al encender suele ser el quemador sucio o mal regulado, y en algunos casos la propia válvula de gas. No es motivo de alarma inmediata, pero tampoco conviene ignorarlo mucho tiempo: si el problema es de combustión, puede acabar dañando otras piezas.
6. Pierde agua, hay goteo o humedad alrededor
Lo primero es localizar de dónde sale exactamente el agua. Si es por las conexiones de entrada o salida, casi siempre es una junta tórica reseca o deteriorada, una reparación muy barata. Si el goteo viene del propio cuerpo del calentador (una grieta), lamentablemente suele requerir sustituir el cuerpo de agua completo.
7. El piloto no enciende ni haciendo «clic» con el mando
Revisa el piezoeléctrico o bujía de encendido. Es la pieza que genera la chispa, y con los años pierde potencia. Si ves chispa pero no prende, puede ser un tema de suciedad en el quemador piloto más que del propio encendido.
8. Huele a gas
Esto no es un «hazlo tú mismo». Si notas olor a gas cerca del calentador, cierra la llave de paso, ventila la estancia, no enciendas luces ni uses aparatos eléctricos en la zona, y llama a un técnico autorizado de inmediato. Ninguna de las averías anteriores debería producir olor a gas; si ocurre, es una señal de fuga y hay que tratarla como una emergencia, no como una reparación de fin de semana.
¿Reparar tú mismo o llamar a un técnico?
Las averías de las piezas 1, 2, 3, 6 y 7 son, en general, asequibles para alguien con un mínimo de maña y las herramientas básicas, y las piezas están disponibles sueltas para no tener que cambiar el calentador entero. Las relacionadas con el control de tiro, el termopar o cualquier indicio de fuga de gas (puntos 4 y 8) es mejor dejarlas en manos de un técnico, porque tocan directamente la seguridad del aparato.
Si no estás seguro de qué pieza necesitas para tu modelo exacto, en nuestro buscador de recambios puedes localizarla por referencia, o escribirnos y te ayudamos a identificarla.
